BESOS DE HIELO.
Me fui dando cuenta de las cosas, de cómo el tiempo cambia, de los cambios comunes que tiene la vida. Las personas que están a nuestro alrededor, nuestros amigos y hasta nuestra propia familia. Los sentimientos desaparecen. Los recuerdos pierden su totalidad y la claridad con la que permanecen en nuestra mente haciendo que las ganas de recordarlos sean mínimas y lo cotidiano de la naturaleza como la madera que pierde su rigidez y su brillo convirtiéndose en una insignificante tabla que llega al punto de desmoronarse.
A pesar de sentirme libre de la prisión que en algún tiempo estuve, cuando las caídas eran cosas de la vida en vez de intentos fallidos que no obstante te perseguirán, cuando mis ojos notaban con precisión el intervalo después de la puesta del sol, donde el cielo se ilumina presenciando de tan maravillo crepúsculo a cambio de tan aburridora y cotidiana pared color azul celeste que al pasar el tiempo se notaba malgastada y con un tono grisáceo. He tenido cambios, de bien a mal, de mal a bien todos en un tiempo, un espacio y una situación diferente.
<<Los he tenido, los tendré y los tendremos>>
"sun hasn't died"
No podía controlarlo, mi respiración cada vez era más dificultosa, no había más remedio que observar, mirarlo fijamente mientras todos mis movimientos eran nulos, no podía impedirlo. Su presencia cada vez me intimidaba, el tiempo pasaba y sin saber la razón, se iba y el sueño me invadía.
¿Qué quiere de mí?
Siempre ha permanecido inmóvil, nunca se ha movido y puedo apostar a que nunca ah pestañeado, en cambio, siempre se ha mostrado en calma. Sigiloso y repentino.
Sus visitas, clandestinas y en silencio, sin la menor intención de irrumpir aquella tensión que hay entre nuestros cuerpos.
¡Juro que me estoy volviendo loca!
Mi madre me ha insistido en que es necesario llevarme al psicólogo, sacar algunos boletos e irnos a vivir en algún pueblo sin ninguna oportunidad de que yo enloquezca más. Mis amigos se han alejado de mí, no soporto la idea de compartir con personas que piensa que he perdido la cordura y la razón ¡Al diablo con todos los mortales!
Han pasado ya tres meses, nunca falla, llega a la hora habitual, sin importar donde esté o con quien.
Siempre estará allí.
Constantemente me contradigo, deseo no verlo más, pero si así fuera indudablemente lo extrañaría, claramente no estoy enamorada, simplemente siento algún tipo de... Curiosidad infantil.
Viernes primero de Noviembre, 22:14 p.m.
En el callejón posterior del colegio, la señora Morgan de 56 años vendía libros piratas en un almacén impregnado de humo debido a su adoptado vicio de fumarse un cigarro de yerba cada hora. He comprado un par de libros ahí debido al poco dinero que poseo. Me sentía congestionada, una leve gripe atacaba mi cuerpo y la mejor opción que tomé fue ir a la farmacia, hacía bastante frío aquella noche en Bogotá. Al salir de allí, con medicamento en mano revise mi dinero, tenía exactamente lo necesario para comprar un libro donde la señora Morgan. Decidí pasar por el detestado y peligroso callejón trasero del colegio.
Caminaba en dirección a la luz rosa que se lograba ver en la última parte del callejón, mis pasos eran sigilosos pero trataba de controlar los nervios que me invadían en ese entonces.
Por alguna extraña razón la puerta se encontraba cerrada pero aun el desgastado letrero decía “Abierto” Gire el picaporte y el humo me impidió ver con claridad, la señora Morgan no se encontraba por ningún lado, revise cada rincón y lo único que provoque fue el dolor en la garganta de tanto toser, tenía un presentimiento, pero precisamente en ese momento tenía la sensación de que ya lo había tenido.
Encontré una puerta en la parte posterior derecha del almacén, era blanca y no tenía picaporte, con la mona empuje un poco la puerta, lo bastante como para ver el cuerpo inerte en el suelo de la señora Morgan, sus ojos aún estaba abiertos y por el nauseabundo olor que desprendía su cuerpo fue imposible negar que esta señora había muerto hace más de una semana.
- Pobre señora Morgan, seguramente fue sobredosis – Giré con rapidez percatándome de la imponente presencia de un hombre que ya había visto incontables veces.
Increíbles ojos color avellana.
- Por favor señorita Santamaría no se sienta asustada, es increíble verla por aquí, sé que aún no se me ha sido posible presentarme, pero no nos apresuremos, mis intenciones para con usted son mucho más allá de las respetables – Habían dos opciones; La primera, estaba enloqueciendo y el deseo de verlo en su mejor esplendor se había convertido en una ridícula alucinación;La Segunda, ocurría, estaba en cuerpo presente y ahora me encontraba ante EL. Sin importar cualquiera de las anteriores opciones hice lo que nadie hubiera hecho…
Sonreí
CONTINUARÁ
¡Buenos y maravillosos días! Esta es una novela que estoy empezando en Only Web Novelas, Espero que les guste y si desean seguir leyéndola aquí les dejo el link (http://onlywn.activoforo.com/t84254-besos-de-hielo)
xoxo
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